viernes, 23 de diciembre de 2011

¿Cazador o carroñero?

Desde el Parque de las Ciencias de Granada podemos ver desde hace un tiempo una exposición dedicada al Tyrannosaurus rex, y hace tiempo que quería dar mi visión sobre el asunto tras haber estado en la exposición un par de veces sin que mis quehaceres me dejasen escribir un poco más largo y tendido sobre lo que se plantea allí.


Encontramos un interrogante claro, ¿el T.rex era cazador o carroñero? Las teorías que llevan a esta pregunta son claras, y yo mismo me voy a dedicar a explicarlas un poco y permitirme dar una visión más personal sobre ellas:

Prueba nº 1. Visión frontal

El Tyrannosaurus rex tenía una mirada frontal y una visión solapada que le permitía calcular distancias. Desde el Parque de las Ciencias se explica que los depredadores tienen visión frontal para espiar a su presa, aunque también dicen que los carroñeros necesitan buena vista para localizar su alimento.

Es cierto que los depredadores necesitan tener buena vista, pues cuando empiezan a correr la presa es escurridiza, obviamente no quiere ser el almuerzo de nadie, y hará todo lo posible por escaparse de su depredador, por lo que este deberá tener todos los sentidos puestos en su presa, que en cualquier momento puede driblar o esconderse, y esto se consigue con una vista muy aguda. Sin embargo, no estoy de acuerdo con que los carroñeros también necesitan buena vista para localizar su alimento, pues en este caso el sentido primordial es el del olfato, que le llevará hacia cuerpos en descomposición, como se explica posteriormente, sin tener que tener un sentido de la vista demasiado desarrollado.

Prueba nº 1, visión personal: cazador.

Prueba nº 2. Olfato muy desarrollado

Según muestra el estudio de los fósiles del T.rex tenían un olfato altamente desarrollado. En el Parque de las Ciencias se explica, como hemos hecho anteriormente, que los carroñeros tienen buen olfato para detectar carne en descomposición, aunque un depredador también tiene un gran olfato para detectar a su presa.

Cierto es, los carroñeros suelen tener gran olfato para detectar a su presa, y los depredadores también, pues es una buena forma de detectar presas a una cierta distancia sin tener por qué ser vistas. Sin embargo, cabe pensar que el presumible gran cazador de la era de los grandes reptiles encontraría en el olfato un gran apoyo a su buena vista, y teniendo estos dos sentidos tan desarrollados, ¿por qué ser carroñero?

Prueba nº2, visión personal: cazador.

Prueba nº3. Mandíbula muy fuerte


Los restos fósiles nos demuestran que el T.rex tenía la mordedura más fuerte de todos los dinosaurios conocidos. Una mandíbula fuerte es útil tanto para cazadores, que de un fuerte mordisco pueden acabar con su presa, como para carroñeros, que gracias a ella rompen el hueso para obtener el nutritivo tuétano.

Creo que tras la reflexión hecha en la prueba anterior no debo extenderme en esta, pues teniendo una gran visión, un gran olfato, y teniendo una excepcional mandíbula, ¿por qué dedicarse a romper los huesos de cuerpos en descomposición cuando con esa gran mandíbula puede conseguir 'carne fresca'?

Prueba nº3, visión personal: cazador.



Prueba nº 4. Brazos delanteros cortos y débiles

Todos somos conscientes de los brazos chiquititos y enclenques de estos grandes dinosaurios, por lo que en caso de ser cazadores les impide aferrarse a una presa como otro depredador sí podría. Tienen razón en el Parque de las Ciencias cuando explican esto, sin embargo, teniendo en cuenta que posee la mordedura más fuerte de todos los dinosaurios, cabe deducir que con un fuerte mordisco si no mata a su presa al instante no parece loable que pueda escapar de sus fauces, así que bajo mi punto de vista no importa que los brazos no sean fuertes si tiene este gran recurso.

Prueba nº4, visión personal: cazador.

Prueba nº 5. Fémur más largo que la tibia

Un T.rex adulto tiene el fémur unos 15 cm más largo que la tibia, esto no es bueno para correr, por lo que en el Parque de las Ciencias se mantiene que no podría ser cazador si tenemos en cuenta este aspecto.

Esta es la prueba que más dudas me ha causado, pues es cierto que no es bueno para correr por el hecho de que un fémur 15 cm más grande que la tibia ejerce demasiada presión sobre esta y le impide moverse con la misma soltura que otra especie con otra proporción fémur-tibia. Sin embargo, no todos los cazadores cazan corriendo detrás de la presa: el cocodrilo, por ejemplo,

espera bajo el agua a que una presa baje su delicioso cuello para beber, entonces le sorprende con un rápido mordisco que la lleva hasta el agua matándola y dejándola sin respiración, por lo que el T.rex podría ser depredador usando técnicas similares a las del cocodrilo. Aún así no descarto que el T.rex no corriese detrás de presas lentas, dado que era un gran dinosaurio con grandes patas, quizá no aptas para correr, pero grandes, y eso le da mucha amplitud de zancada que podría ser suficiente para alcanzar presas más pequeñas.

Prueba nº5, visión personal: cazador.

Como se puede observar mi opinión al respecto se orienta hacia la visión del Tyrannosaurus rex como cazador, no como carroñero. Sin embargo no descarto que pudiese comer restos de animales en descomposición en alguna o varias ocasiones, pues su rol de cazador no tiene por qué ser restrictivo. Véase el caso de los leones, que son cazadores, sin duda, pero a su vez son carroñeros cuando tienen la oportunidad, es decir, si encuentran animales ya muertos lo prefieren a salir a cazar.

Podéis votar, comentar o ver fotos y vídeos en la siguiente web: http://www.t-rexgranada.com/

Twitter del Parque de las Ciencias de Granada: @ParqueCiencias

Sígueme en Twitter: @Niklas_Egea

1 comentario:

  1. Muy buena esta estrada y muy buena la Exposición.
    Felicidades

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