sábado, 26 de marzo de 2011

Esos bonitos jabalíes


El jabalí quiere salir de su cueva, pero yo aguanto sin dejarle salir. Me mira con cara de pocos amigos, pero sigo sin dejarle salir.

Finalmente decido que salga y me llevo la sorpresa: sale el jabalí y tras él cuatro pequeños jabatos. Todos van directos al agua, me pregunto si saben nadar. Parece que sí, flotan en el agua, aunque al papá jabalí no le hace falta, ya que el agua no le cubre. De repente me empieza a llegar un olor desagradable... ¡ojalá tuviese aquí un buen ambientador!

Aprovecho que todos han salido y limpio la cueva. Vuelvo a mirarlos, me miran con cara de pena, creo que saben lo que voy a hacer.

"Adiós jabalí y jabatos", y tiré de la cadena.

1 comentario:

  1. Brutal... mágico... me ha encantado, sinceramente.

    El Profeta de Alfofeifor.

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